Dos vidas

Letra: C. Presas
Música: A. Irusta

Y resignándose, en silencio, te perdí
maldiciendo mi destino,
pero tus ojos no apartaron su mirar
en esas noches en que, afiebrado,
hasta tu voz oí;
todo fue mentira,
todo fue en delirio,
mas una estrella iluminada nuestra fe
y volviste a mí.

Te pido que olvidemos el pasado 
y juntemos nuestras vidas
sin una queja, sin un reproche;
y en la bruma de esta noche
ocultemos nuestro ayer... amor.
Sembremos de esperanzas el futuro
abrazados a un ensueño...
con la bendición de Dios.

Hoy, como un eco muy lejano, una voz
de ventura me acaricia,
con un concierto de optimismo
que le dio fuerzas a mi alma 
cuando la creía vencida, y yo, 
loco sin tus besos,
ciego sin cariño,
sólo esperaba tu perdón para caer
a tus pies, mujer.


 

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